El Auditorio ENVITE acogió la primera edición de IMPULSA, un encuentro que nace para dar identidad y continuidad al intercambio de buenas prácticas dentro de Fundación Personas
Cerca de 70 profesionales procedentes de distintos centros y territorios de Fundación Personas participaron ayer en IMPULSA 2026, el Encuentro de Buenas Prácticas de la entidad, celebrado en el Auditorio ENVITE de Valladolid.

La jornada nació con el objetivo de poner en valor el conocimiento, la innovación y las experiencias que se generan cada día en los servicios de Fundación Personas, creando un espacio estable para compartir iniciativas, aprender de otros equipos y favorecer la transferencia de prácticas que contribuyen a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual.
La apertura institucional corrió a cargo del director general de Fundación Personas, Daniel Clavero, a través de un videomensaje dirigido a los asistentes. A continuación, Luis Ángel, responsable de Calidad de Fundación Personas y conductor de la jornada, dio la bienvenida a los participantes destacando el espíritu que da sentido a IMPULSA: generar un espacio de encuentro donde compartir experiencias, reconocer el talento de los equipos y seguir construyendo conocimiento compartido dentro de la organización.
Durante la mañana se presentaron ocho buenas prácticas desarrolladas en distintos centros de Fundación Personas, mostrando la diversidad de enfoques, territorios y servicios que forman parte de la entidad.





La primera parte de la jornada comenzó con “Amanece que no es poco”, una iniciativa desarrollada en la residencia de La Lastrilla (Segovia) y presentada por Flor Meléndez, que adapta el inicio de la jornada a los ritmos, preferencias y necesidades de cada persona, promoviendo una atención más personalizada y respetuosa con su bienestar.
A continuación, Virginia Hernando, del Centro de Día El Puente de Sanabria (Zamora), presentó el Proyecto de Señalización Accesible, una experiencia orientada a mejorar la comprensión del entorno y favorecer la autonomía de las personas usuarias mediante sistemas de información adaptados.
Desde Valladolid, Carmen Llamas y Javier Morales compartieron la experiencia “1,2,3… ¿Se me oye?”, desarrollada en el Centro de Día Obregón y centrada en el uso de sistemas alternativos y aumentativos de comunicación para favorecer la participación, la expresión y la toma de decisiones de las personas con discapacidad intelectual.
Cerró el primer bloque Carla Moreno, del Centro de Día Virgen de la Valvanera (Segovia), con la presentación de “Romerías Compartidas”, una iniciativa que promueve la participación inclusiva en tradiciones y actividades comunitarias, fortaleciendo los vínculos entre las personas usuarias y su entorno social.
Tras el descanso, la jornada continuó con la intervención de Elena Redondo, quien ofreció una panorámica de experiencias innovadoras desarrolladas por otras entidades del sector bajo el título “Innovar también es mirar fuera”, invitando a los asistentes a conocer nuevas perspectivas y modelos de trabajo que pueden servir de inspiración para seguir avanzando.
El segundo bloque se inició con la presentación de las “Fichas Interdisciplinares”, una herramienta desarrollada en el Centro Cristo de Morales (Zamora) y expuesta por Eva Calvo Alonso y Fátima Hernández Pérez, orientada a mejorar la coordinación profesional y la personalización de los apoyos a través del trabajo compartido entre diferentes disciplinas.
A continuación, Paula Ribera, de la residencia La Lastrilla (Segovia), presentó “Calma Chicha”, una iniciativa centrada en la creación de entornos más tranquilos y adaptados para personas con mayor sensibilidad sensorial durante el momento de la comida. Seguidamente, Silvia Santos, del Complejo Mar de Pinares de Cuéllar (Segovia), compartió la experiencia “El Rincón de la Calma”, un espacio diseñado para favorecer la autorregulación emocional, el bienestar y los momentos de tranquilidad dentro del entorno residencial.
La última buena práctica de la jornada fue “Compartiendo Capacidades”, presentada por Cristina Hormanseder, Silvia de Francisco y Rosa Calderón, profesionales del Centro Ocupacional Lince Talleres de Valladolid. La iniciativa promueve acciones de sensibilización en centros educativos, situando a las propias personas con discapacidad intelectual como protagonistas y embajadoras de sus capacidades, habilidades y experiencias.










Como cierre de la jornada, los participantes completaron una evaluación sobre los contenidos y experiencias presentadas durante la mañana. Esta consulta permitirá identificar las prácticas con mayor capacidad de réplica dentro de la organización y recoger propuestas de mejora de cara a futuras ediciones de IMPULSA.
El encuentro finalizó con un cóctel networking que permitió a los profesionales continuar intercambiando experiencias y estableciendo conexiones entre centros y equipos, reforzando uno de los principales objetivos del encuentro: convertir el conocimiento compartido en una herramienta de mejora continua.
Con esta primera edición bajo la marca IMPULSA, Fundación Personas da un paso más en su apuesta por el aprendizaje compartido, la innovación y la mejora continua, reforzando una cultura organizativa basada en el intercambio de conocimiento y en la búsqueda constante de nuevas formas de generar oportunidades, apoyos personalizados y calidad de vida para las personas.
Sobre Fundación Personas
Fundación Personas es una entidad de referencia en Castilla y León con una base social de 3000 familias y dedicada a la atención de personas con discapacidad intelectual. Creada en 2008 por cinco asociaciones ((ADECAS Guardo, ASPANIS Palencia, APADEFIM Segovia, ASPRONA Valladolid y ASPROSUB Zamora) históricas de la región, su propósito es acompañar a las personas en todas las etapas de su vida, facilitando los apoyos individualizados necesarios, que les permitan desarrollar su proyecto de vida de forma plena y satisfactoria, con una vocación de transformación social. Cuenta con más de 2000 profesionales y atienden diariamente a 2300 personas con discapacidad en 140 localidades y 100 centros operativos Castilla y León.


